viernes, 28 de agosto de 2009

...

_ ¿Qué horas son?
_Es jueves
-Yo creo que el camión ya no pasó
-Tienes razón es jueves y ya son las once de la noche, tampoco creo que pase el camión.
-Tons que vamos a hacer, le dije a mi vieja que no iba a tardar y ya me tardé un chingo se va a encabronar
-Pues ni modo deja que se encabrone total con lo que te voy a pagar le compras algo para contentarla y listo
-Pos a ver si no me interroga para saber de donde saqué la lana
-Ya deja de quejarte y mejor ayúdame con la maleta que pesa mucho
-No, si no me quejo ¿tons que vamos a hacer con la maleta?
-No sé, no tengo idea, sólo sé que debemos deshacernos de ella
-¿Porqué lo hiciste, Pedro?, te conozco desde la prepa y neta nunca pensé que fueras capaz de hacer esto
-Sí, lo sé Martín, ¡quien lo diría no! Yo Pedro Santiago, el hijo del ilustre diputado Carlos Santiago, el alumno modelo, el sabelotodo, que dirían los periodistas si supieran de esto
- Pos la neta te las verías negras, sobre todo por tu jefe que se ve que es de armas tomar
-Sí, él no entendería mi situación y me dejaría sólo, nunca hemos tenido una buena relación y este sería un buen pretexto para abandonarme a mi suerte
-Chale, ya párale que me vas a hacer chillar, mejor cuéntame como pasó esto
-Pues verás, una de esas noches en que andaba de juerga gastándome el dinero que deshonestamente se gana mi padre, hace como año y medio fui a dar a uno de esos bares de mala muerte, al principio me pareció desagradable y cuando iba a la salida, la vi, tan perfecta, tan hermosa, y sin esperarlo se acercó a mí, tenía un vestido de lentejuelas rojas brillantes, y una de esas bufandas plumíferas que les encanta a las reinas de la noche, nunca había pensado que podía interesarme una mujer de esas, pero tenía un no sé que, que me atraía, me dijo que estaba muy sabroso y que ella me podía enseñar lo que era bueno, sin esperarlo me besó, todo iba bien hasta que le vi las manos y me di cuenta que no eran las de una mujer, me saqué de onda y me salí, después llegué a la casa y no dejé de pensar en lo que pasó
- No pos si estuvo cabrón, a mi me hacen eso y le parto la cara a ese pinche maricón.
-No, lo peor es que no era porque me desagradara la idea, sino al contrario, despertó una sensación que nunca había tenido, un deseo incontrolable por saber como se sentiría verme y sentirme como ella, pasé muchas semanas pensando en aquel beso
-¿Neta?
-Sí, en serio que nunca había pensado en la satisfacción que podrían encontrar en eso.
-¿y luego?
-Pues una noche regresé al bar ese, me quedé a ver su espectáculo y fue fantástico, de verdad parecía una reina, ninguno de los que estaban allí habrían pensado en la mujer por la que todos chiflaban era sólo un hombre, uno como yo con deseos de llamar la atención, al finalizar lo busqué en su camerino platicamos un rato, bebimos y desde ese día nos veíamos cada vez que se podía.
-¿Te lo estabas echando?
- No, sólo éramos amigos, aunque no te niego que una noche pasó lo que tenía que pasar y entonces me quedó perfectamente claro que las mujeres nunca me llenaban, porque lo mío eran los hombres y desde entonces llevaba una doble vida, ante mi padre seguía siendo el mismo hijo desubicado parrandero y mujeriego, al que sólo veía como uno más de sus achichintles, y por las noches ese bar era mi escenario y él era mi pareja. Pero apenas hace dos semanas él se fue y me dejó porque soy un cobarde, él quería que hiciéramos una vida juntos, pero me asustaba la reacción de mi padre ya sabes es un tipo machista de lo peor, desde ese día no he tenido vida, con él me descubrí tal y como soy, y ahora sólo quiero estar con él, hoy antes de encontrarte en el bar hablé con él y me dijo que me esperaba en la estación de autobuses mañana temprano, pero como comprenderás mi padre no podía verme vestido así, por eso te pedí que fueras a la casa por mis cosas.
-Neta que yo no te reconocí cuando te vi, y menos me imaginaba que pensaras largarte así, sin decirle nada a tu jefe, aunque cuando fui por tus cosas me di cuenta de que ese tipo te mata si supiera que te vistes como vieja.
-Mira ahí viene un camión si quieres llegar mañana temprano mejor trépate y vete, ya sabes que estas cosas me parecen joterías pero neta espero que te vaya chido y que puedas encontrar lo que estas buscando.
-Gracias por ayudarme cuídate mucho, toma, con esto podrás comprarle algo a tu esposa.

Lizbeth Aquino Cerqueda

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